Toma de posesión fue seguida de cerca en el sur de la Florida

Con un sentimiento de esperanza, trascendencia histórica y retos difíciles en el futuro, miles de personas se reunieron ayer en diferentes lugares del sur de la Florida para ser testigos de la investidura de Barack Obama como el presidente número 44 de Estados Unidos. El público llenó los auditorios, casas y restaurantes de los condados Miami-Dade y Broward ayer para disfrutar de la oportunidad de ser testigos de un momento histórico y escuchar qué planeaba hacer Obama sobre la guerra en Irak y la maltrecha economía nacional.

En Miami, el ambiente era festivo en el Centro de Artes Escénicas Adrienne Arsht, donde más de 4,500 personas reservaron asientos gratuitos para ver la ceremonia en enormes pantallas. Varias universidades también organizaron actividades para ver el magno acto, entre ellas la Universidad Internacional de la Florida (FIU), en Miami-Dade, Nova Southeastern University (NSU), en Davie, y Barry University en Miami Shores. En NSU, más de 120 personas abarrotaron el salón de estudiantes momentos antes de que Obama tomara el juramento.

Muchas empresas les dieron el día libre a sus empleados. Aproximadamente 5 por ciento de los negocios del país cerraron ayer, más que los que lo hicieron el día de las elecciones, y más o menos la misma cantidad que lo hizo en la víspera del Día de Acción de Gracias, indicó el grupo Society for Human Resource Management. El público aprovechó la oportunidad de llevar a diversos lugares a sus hijos, nietos, sobrinas y sobrinos para ver las festividades.

 

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